Todo esta ya oscuro y en silencio. La noche me rodea y me arropa, como si de una manta se tratase. Estoy sola, perdida, sin rumbo.Mis lagrimas resbalan por mis mejillas al recordarlo todo, al recordar las caricias de tus manos y el calor de tu cuerpo junto al mío, y me siento tonta. Tonta por no haberte dicho todo en ese instante, por dejarte marchar de aquella manera, por despedirme sin un simple beso…
Y ahora estoy en medio de ningún sitio, esperando poder volver a verte, esperando esa sensación de felicidad que me completa cuando estoy junto a ti y que
ahora anhelo.

Se puede llorar por rabia.
ResponderEliminarPero no llores de tristeza hasta que no des nada por perdido.
Porque si todavía hay posibilidad para arreglar algo, no te dará tiempo a derrarmar lágrimas.
pero hay veces en que las lágrimas salen solas, al comprobar que no hay marcha atrás
ResponderEliminar